FIV de Vilalba 2026: La marea fucsia vuelve a brillar en un festival hecho a medida

FIV de Vilalba 2026: La marea fucsia vuelve a brillar en un festival hecho a medida

El FIV de Vilalba 2026, que tuvo lugar el 24 y 25 de abril de 2026 en Vilalba, Lugo, revalidó su título como la cita imprescindible y el pistoletazo de salida de la temporada festivalera en Galicia. En su decimonovena edición, este festival hecho a medida se celebró sin agobios, con un cartel cuidado, un ambiente amable y el buen tiempo como aliado. El evento se desarrolló en el recinto del Campo da Feira y la emblemática Plaza de la Constitución, marcado por el regreso a las raíces, la autenticidad y una comunión inquebrantable entre los artistas y el público.

Viernes 24: Electricidad, revelaciones y un sonido irregular que no pudo con la emoción

La jornada del viernes arrancó en el escenario Vibra Mahou con la electricidad juvenil de Futuro Alcalde, que derrochó pura distorsión y actitud. El relevo lo tomó la honestidad de Celia Becks, quien supo sobreponerse a ciertos problemas técnicos iniciales para conectar de forma íntima y cercana con los asistentes, emocionando a todos con una canción dedicada a su perro recién fallecido y un discurso entre lo punk y lo personal.

La noche continuó subiendo de revoluciones con el inagotable talento de Carlos Ares. Acompañado de una imponente banda de siete músicos, desplegó una puesta en escena casi ritual para presentar los temas de su aclamado trabajo «La boca del lobo», fusionando folk, electrónica y pop vanguardista con una precisión instrumental apabullante.

El broche de oro a la primera noche lo puso Alcalá Norte. La banda revelación que trajo su enérgico post-punk asaltó el escenario derrochando una energía desbordante. Su repertorio, plagado de jerga callejera y pasajes oscuros, hizo enloquecer al público con interpretaciones salvajes que dejaron el listón altísimo. El cierre de la jornada quedó en manos de Rapariga DJ.

Sábado 25: El jaleo diurno y un repertorio legendario de la Banda de Música de Vilalba

El sábado se dividió en dos propuestas muy bien diferenciadas. La mañana comenzó con la actuación icónica y esperada de la Banda de Música de Vilalba a las 12:30 horas. Lejos de limitarse a marchas tradicionales, la agrupación local desató una auténtica fiesta popular en la Plaza de la Constitución. Su repertorio fue una absoluta genialidad, fusionando clásicos y temazos modernos que pusieron a bailar a todo el pueblo.

Sonaron desde el inmortal You are beautiful, la fiebre disco de Saturday night fever, hasta el desgarro rockero de Si te vas de Extremoduro, que fue coreado a pleno pulmón. Sin dar tregua, también se interpretó el ritmo de Nochentera y se rindió tributo a los legendarios Village People encadenando un popurrí infalible de In the navy, YMCA y Macho man. Para completar el viaje musical, la banda se adentró en terrenos urbanos con La perla de Rosalía, coronando su actuación con una coreografía masiva al ritmo de Aserejé de Las Ketchup. ¡Un momento irrepetible!

La fiesta diurna se completó con la sesión de Grande Osso y el momento gamberro y legendario que nunca falla: el FIV Stars – Karaoke con Esteban.

La Traca Final: De guitarras desgarradoras a himnos generacionales

La tarde comenzó con el rock directo, emocional y generacional de las hermanas Iñesta al frente de Repion, seguido por la grata sorpresa de las guitarras de ecos clásicos de Puño Dragón, quienes demostraron tener un directo sin fisuras. Tras la banda asturiana, el cantautor Ángel Stanich aportó su inconfundible sello de rock alternativo, confirmando su espectacular estado de gracia. Con un sonido enormemente sólido y mucha complicidad sobre el escenario, nos sumergió en su particular viaje sonoro de surrealismo, country y synth-pop. Presentó su último álbum «Por la hierba», sin dejarse en el tintero temazos como Nazario, Poquita fe y Galicia calidade. Todo ello acompañado de una estética muy cinematográfica que nos atrapó por completo.

Pero la gran explosión llegó con el concierto más multitudinario y celebrado: el de La M.O.D.A. Los burgaleses desplegaron su habitual épica emocional desgranando temas nuevos como Letra Helvética o Alsa para Madrid, que se entrelazaron con himnos inmortales como La inmensidad, Mil demonios y un momento más íntimo con La vida en rosa. Uno de los instantes estelares y más emocionantes de todo el festival se vivió cuando invitaron a Repion a subir a cantar con ellos No te necesito para ser feliz, cerrando su apoteósico directo con el público coreando intensamente Mañana voy a Burgos.

El broche de oro definitivo, aportando un punto performativo genial que encajaba perfectamente con el espíritu del festival, lo pusieron de nuevo los incombustibles Grande Osso, quienes estiraron el baile hasta altas horas de la madrugada.

Conclusión: El refugio primaveral de la marea fucsia

El FIV 2026 ha cerrado su decimonovena edición revalidando su título como una cita imprescindible, perfectamente equilibrada, que mezcló el talento gallego y nacional, y libre de masificaciones agobiantes. Sigue siendo ese refugio primaveral al que siempre apetece volver, lleno de caras conocidas, cercanía, proximidad a las bandas y una villa entera envuelta en una cálida marea fucsia. Nos marchamos de Vilalba con las tarjetas de memoria de nuestras cámaras llenas de momentos imborrables y el corazón teñido del fucsia más auténtico. ¡Ya contamos los días para la próxima edición en el FIV 2027!

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